Chihuahua, Chih.- Debido a su vinculación con Estados Unidos, el estado de Chihuahua podría recibir un ‘coletazo’ de la posible recesión en ese país, sin embargo, especialistas destacaron que el impacto sería mínimo.

Isaac Leobardo Sánchez Juárez, encargado del laboratorio de Economía de la UACJ, recordó que en la actualidad hay inversiones asiáticas en proceso y recientemente la gobernadora Maru Campos anunció 386 millones de dólares más en una misión que tuvo por Londres y Francia, lo que ‘salvaría’ de los estragos que dejaría una recesión en el vecino país.

Durante el segundo trimestre del año, el PIB de Estados Unidos bajó 0.2 por ciento respecto al previo, y con ello ligó dos trimestres de caídas, la única condición para que su economía sea catalogada por una corriente de analistas en “recesión técnica”, mostraron ayer datos del Departamento de Comercio.

“Técnicamente aún no está en una recesión porque para que la haya, hay un comité que evalúa las condiciones generales de la economía y determina mediante varios indicadores, no sólo el PIB, si la economía está en recesión y hasta el momento apenas se evalúa si se hace la declaratoria o no de una recesión”, resaltó el experto.

“A veces está cayendo el PIB pero no caen otras actividades u otras fuentes de dinamismo en la economía, como es la confianza, por eso tiene que evaluarse primero si hay recesión”, agregó.

En el caso mexicano, comentó que esos mismos dos trimestres han sido de crecimiento, que aunque es mínimo, muestra cierta desconexión del ciclo de economía con Estados Unidos.

“Mientras una economía está cayendo, la otra está creciendo, aunque es muy poquito y parece que está estancado, México se mantiene a flote”, resaltó Sánchez Juárez.

En el caso de Juárez, el encargado del laboratorio de la UACJ dijo que de continuar la caída en la economía de Estados Unidos para el tercer trimestre del 2022, se verían ciertos efectos relacionados con el freno de inversiones americanas, que detendrían un poco su operación. Sin embargo, resaltó que en la actualidad hay otros países que están apostándole a Juárez.

“Lo que está pasando en Estados Unidos no va a afectar en demasía a la ciudad porque de acuerdo con el IMIP, ahorita en Juárez hay cuatro empresas asiáticas en Juárez, apenas el lunes se puso la primera piedra de una y luego la gobernadora anunció 50 mil empleos para los próximos años, lo que sería una válvula de escape”, refirió.

El presidente de Índex-chihuahua, Román Rivas, dijo que, de materializarse la recesión en Estados Unidos, había una repercusión negativa en el país, aunque en unos estados, como el de Chihuahua, no lo resentirá mucho por la llegada de empresas de Asia.

Precisó que ahora no se proyecta una recesión severa en cuanto tiempo, teóricamente sería un año, y sería una situación extraña porque a pesar de la contracción económica, no faltan plazas laborales, hay mucho empleo y mucha inflación.

Señaló que parte de lo que se va a tratar de corregir en el ámbito macroeconómico del vecino país es la inflación.

Rivas Hong dijo que asumiendo que se llegue a perder la disputa comercial del T-MEC respecto a la energía, las consecuencias pueden ser más severas, porque en medio de la recesión se pondrían aranceles a los principales productos que se exportan como autopartes, electrónica.

Indicó que, si es producto meramente mexicano, se pondría arancel al ganado, fresas, aguacate, entre otros.

Consideró que incluso la parte de remesas también podría verse contraída por una situación difícil económica que se pudiera tener en los próximos meses en Estados Unidos, pero aquí se podría sobrevivir con las nuevas inversiones.

Sin embargo, las empresas que pudieran tener cierto nivel de producción, tendrían que ajustar sus planes para hacer un poco menos, por lo que se ve una recesión interesante.

En la parte automotriz, apuntó, quizá no se sentiría mucho porque prácticamente se apagó o pasó durante el último año con la falta de chips, y les contrajo los volúmenes.

Recordó que durante la última recesión fuera de la pandemia del 2020, se registró en el 2008-2009 con la crisis hipotecaria de Estados Unidos y en aquella ocasión la economía nacional tuvo una severa contracción con un período de casi dos años sin crecimiento.

Rivas Hong planteó que todo aquello que se vaya a dejar de producir, en volúmenes de lo que aquí se hace, lo cual es lo que proporcionalmente deja de consumir el norteamericano, definitivamente tendrá repercusiones en México.

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