Denuncia México espionaje y policía en su Embajada en Bolivia

El Gobierno de México denunció la fuerte presencia de elementos de seguridad y de inteligencia en la Residencia y en la Embajada oficiales mexicanas en Bolivia.

A través de comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el Gobierno mexicano expresó “su profunda preocupación por la presencia excesiva de personal de servicios de inteligencia y de seguridad bolivianos que vigilan tanto la Residencia como la Embajada de México ante el Estado Plurinacional de Bolivia, desde el pasado 11 de noviembre”.

El mensaje oficial señala que el Gobierno de Bolivia -cuya presidente interina es Jeanine Áñez tras la renuncia de Evo Morales- incumple a la Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas.

El Gobierno de México “llama a las partes que integran al Estado Plurinacional de Bolivia para respetar y cubrir cabalmente las obligaciones del Estado boliviano respecto del artículo 22 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”, para luego citarlo:

1. Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión.

2. El Estado receptor tiene la obligación especial de adoptar todas las medidas adecuadas para proteger los locales de la misión contra toda intrusión o daño y evitar que se turbe la tranquilidad de la misión o se atente contra su dignidad.

3. Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución.

Concluye el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador que “México confía en que se respetarán la inviolabilidad de los inmuebles diplomáticos y se llevarán a cabo las medidas correspondientes para garantizar el resguardo y la protección de la integridad física del edificio de la Misión Diplomática tanto interior como exterior, así como de los agentes diplomáticos acreditados, en cumplimiento a los compromisos internacionales de los que forma parte”.

Después de que Evo Morales renunció a la Presidencia de Bolivia por presión militar y de la Policía, en lo que califica de Golpe de Estado, el Estado Mexicano envió un avión de la Fuerza Aérea a llevarlo a Ciudad de México, donde estuvo bajo asilo temporalmente.

Actualmente Morales reside en Argentina en condición de asilado bajo la presidencia del nuevo mandatario argentino Alberto Fernández, mientras que pesa sobre el expresidente boliviano una ficha de captura por la orden de aprehensión que consiguió la Fiscalía de Bolivia por terrorismo y sedición.

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