Ciudad Juárez.- La Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) reportó el inicio de la entrega de 15.3 millones de metros cúbicos (Mm3) del afluente del río Bravo por parte de Estados Unidos, volumen que representa el 20.6 por ciento de los 74 Mm3 previstos en el tratado de 1906 y que es el segundo más bajo desde 2013.

“Todo es debido al bajo almacenamiento de las presas aguas arriba, a consecuencia de una sequía muy prolongada de más de 20 años”, comentó Jesús Luévano, secretario de la Sección Mexicana de la CILA.

Datos recabados entre personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que acudió el martes a la presa Internacional –a un costado del monumento Nuevo Ciudadano– para verificar el aumento del caudal indican que éste entró esa mañana en la zona urbana mezclado con el agua negra que fluye al río, procedente de los colectores en la zona norponiente de la ciudad.

También, se informó, ingresó a través de una acequia madre sólo parcialmente desazolvada debido a que el Gobierno del Estado no contó este año con recursos para participar junto con la administración local y la federal en esta labor, con la que este año se sacaron 450 toneladas de basura, poco más de la mitad de las 800 del año anterior.

“El agua (negra) se disuelve, esta agua prácticamente es poca relativamente con respecto a la que viene, que también es poca, pero se mezcla y ya no es tanto problema”, dijo Martín Murillo, jefe del Distrito de Riego 009 de la Conagua, que recibe el recurso hídrico a su entrada a México.

“La basura, precisamente, en razón de que se hizo de manera parcial el trabajo, estamos con equipo aquí para donde haya problemas de taponamientos utilizar el equipo, la maquinaria, y que el agua siga rodando”, agregó el funcionario.

Fidel Urrutia, delegado en la Zona Norte de la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado, informó que esa administración no participó este año en el trabajo de limpieza de la acequia por el recorte presupuestal, gasto que en 2021 –dijo– fue de 250 mil pesos.

De acuerdo con la explicación de Murillo, el agua de la Convención de 1906 es sólo una de las tres fuentes para el riego en el distrito, ubicado en el Valle de Juárez, donde se estima que quedan siete mil hectáreas de cultivos, sobre todo algodón y alfalfa.

La principal fuente de irrigación, dijo el funcionario, son 64 Mm3 al año de aguas residuales, mientras que otros 28 Mm3 se extraen del acuífero subterráneo.

Datos históricos de CILA indican que, en 2021, como parte de la “Convención para la equitativa distribución de las Aguas del Río Grande” de 1906, el vecino país entregó 14.9 millones de metros cúbicos del caudal, volumen que es el menor desde 2013, cuando el caudal disminuyó a sólo 4.5 Mm3.

srodriguez@redaccion.diario.com.mx

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