Ciudad de México.- En plena emergencia sanitaria ligada a la degradación ambiental, un grupo de científicos creó la Red de Protección Global (GSN1), una herramienta que muestra dónde se puede conservar y conectar la naturaleza para revertir la pérdida de biodiversidad y estabilizar el clima del planeta.

A través de un mapa digital que contiene cinco capas con resolución de un kilómetro, los tomadores de decisiones pueden conocer las regiones que se deben proteger para enfrentar el calentamiento global, la desaparición de especies y el surgimiento de nuevos virus como el SARS-CoV-2.

En este esfuerzo mundial sin precedentes, México juega un papel importante al ser uno de los países más ricos en especies, recursos genéticos y ecosistemas.

La investigación de dos años publicada en la Revista Science Advances, calcula que las reservas naturales de la superficie terrestre deben crecer de 15.1 a 50.4 por ciento para conservar la diversidad y abundancia de la vida en la Tierra; mejorar la reducción y almacenamiento de carbono, y disminuir la posibilidad de que se transmitan enfermedades de animales a los humanos como el Covid-19 (zoonóticas).

Además de que destaca el importante rol de los territorios indígenas en la conservación de la biodiversidad y el combate al cambio climático, ya que estos pueblos ocupan el 37 por ciento de las áreas definidas por el GSN1.

“Una prioridad inmediata que se identificó es la protección del 2.3 por ciento de las áreas terrestres, que son un valioso hábitat para las especies más amenazadas del mundo”, alerta el estudio.

Erick Dinerstein, integrante de la organización de investigación científica Resolve, que encabezó el proyecto, enumeró la importancia que tiene México para esta iniciativa, “ya que alberga el ecosistema desértico más rico de la Tierra para muchos taxones (grupos de seres vivos), que es el chihuahuense, donde existe una zona cero para la conservación de cactus endémicos”.

Además de que México tiene los bosques de pino-encino más biodiversos del mundo, cuenta con la mayor cantidad de robles y de sitios para vertebrados, así como con una de las cinco ecorregiones de la zona climática mediterránea en el mundo.

Por su parte, Karl Burkart, miembro de One Earth, organización que trabaja en temas de cambio climático, resaltó que México es particularmente rico con un cuatro por ciento del territorio, que posee sitios especiales de rareza de especies (áreas color rosa en el mapa).

Agregó que el 12.5 por ciento de las tierras identificadas en el GSN1 para nuestro país, son tierras indígenas, lo que puede representar una ventaja para las autoridades.

“Esto significa que, si el gobierno garantiza los derechos territoriales indígenas y la gobernanza de estas tierras, avanzará en gran medida hacia el objetivo de preservar los sistemas de soporte vital esenciales para el planeta”, indicó.

La Red de Protección Global (GSN1), que se puede consultar en la página www.globalsafetynet.app/viewer/, fue creada en colaboración con la Universidad de Minnesota, la Universidad Estatal de Arizona y Globaïa, organización dedicada a la investigación científica, y Google Earth Engine.

Con información de Excélsior

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