En un contexto actual políticamente hablando, a una parte de la mexicanidad se le puede percibir con cierto fastidio y pocas posibilidades a la persuasión; en opuesto, se encuentra al sector que persuadirle es como amasar, solo es cuestión de que se dejen moldear.

Es tema nacional, que oficialmente se da apertura a las precampañas en México. Habiendo tres facciones deleitándonos con su primer spot, donde se origina la primera impresión de la ciudadanía (la legal); por un lado, el Guinda se presenta un dialogo que deja de lado a la figura protagonista y se enfoca en la continuidad y expansionismo social, así como, la lealtad al equipo y su labor. En contrario, el nuevo equipo naranja, donde es percibidle un martinismo en contraste con el resarcimiento a actos y omisiones de su pasado, invitando al reconocimiento. Finalmente, un dialogo que erosiona desde la meritocracia y pobreza, expuesto por el frente azul, pero ¿esta es la historia que la ciudadanía quiere seguir escuchando?

Después de este breve preámbulo, usted diría que buena producción; tentadora invitación; me identifico con la aspirante y su historia, o bien, “no hay ni a cuál irle” “¿realmente tiene valor mi voto?”. Permítame decirle que sí, aunque las figuras no cumplan con el deber ser de la posición en la que se encuentran, usted, tiene la obligación de alzar la voz, no solo para evidenciar “al o la mejorcita”, sino porque es la forma de darle sustento a nuestra democracia, porque, aunque usted no lo crea, existen buenas acciones por parte de las figuras.

Lo que necesitamos, es otorgar eficazmente el poder político, para tener la mejor garantía de seguridad y justicia; también, necesitamos cumplir con nuestros impuestos y ciertas obligaciones (lo que nos toca). Renfocando la participación del 2018, para que en el 2024 se supere al 63.42% de participación por parte del padrón electoral, gracias a la implementación de las voces jóvenes.

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En la faceta oscura de la realidad, probablemente ya llego a usted la noticia del fotoperiodista asesinado en la frontera de nuestro estado, Ismael Villagómez Tapia; Tema que no solo resuena en Ciudad Juárez, sino en todo México, alguien que dedicaba su vida a capturar y transmitir la verdad. Quien, como muchos otros periodistas, ejercía su labor desde el compromiso de informar a la sociedad civil y por el aclamado amor al arte.

Un asalto, que termina con una vida pone en manifiesto el patrón de la violencia en la región. Si bien, las autoridades realizaron las labores correspondientes y se ejecutaron las líneas correspondientes, la situación en el país y precisamente en el estado, sigue siendo compleja.

Especialmente la violencia ejercida contra periodistas en México se traduce en la mayoría de las ocasiones en una estadística y hoy, Ismael es una cifra más.

De acuerdo con la organización ARTICLE 19, del año 2000 al día de hoy, 163 periodistas han sido asesinados en México, 43 en el sexenio del oficialismo. Lamentablemente Chihuahua, es de las entidades con índice mas alto en el tema, ya que, con base en archivos periodísticos y datos de la FGE al menos hasta el año 2020, 23 periodistas habrían sido asesinados desde el año 2000, donde tristemente impera la impunidad.

El caso de Ismael Villagómez es una llamada de justicia y atención a autoridades, sociedad civil y medios de comunicación, para refrendar el compromiso y necesidad por defender la libertad de expresión.
Porque la verdad no muere, mucho menos asesinando periodistas.

Redacción por Leticia de la Fuente.

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